El país de los 300 millones de dioses

330 millones para ser exactos. O al menos eso cuentan las escrituras que versan sobre el hindusimo. Miles de dioses y diosas protagonistas de la que se considera la religión más antigua del mundo.

¿Cómo guiarse ante semejante cifra? La base es sencilla: los hindúes parten de la idea que sólo hay un ser supremo al que denominan “Brahm” y los millares de deidades son representaciones de este “Brahm”.  La complejidad aparece cuando entramos en detalle al respecto de estas manifestaciones, que se ramifican a partir del concepto de la Trinidad hindú, formada por Brahma (considerado el creador), Visnú (el protector) y Shiva (el destructor).

La importancia y popularidad de algunos dioses ha elevado su categoría inicial de personajes ‘secundarios’ a divinidades admiradas y reverenciadas por todo el subcontinente indio.

No hace falta haber viajado a la India para darse cuenta del peso y alcance que han adquirido. Si practicas yoga, meditación o te interesa la decoración de estilo hindú, seguro que te habrás topado en más de una ocasión con alguno de estos dioses en forma de figuras decorativas: Ganesh, reconocible por su cabeza de elefante y cuerpo humano, Krishna de color azul y tocando la flauta o Shiva, representado con una cobra enroscada al cuello son sólo una pequeña muestra del panteón hinduista. Sobre una consola en el recibidor o junto a unos libros en la mesita del salón, son un buen aliado estético cargado de simbolismo. ¿Con cuál te quedas?


Imágenes: Collectivitea, Sia KrishnaInstagram, The British Museum, Teplitskaya Design, Pinterest, Pinterest y Secretos de India.

Sobre el autor

Periodista y amante de la decoración, el interiorismo y los viajes, siempre en busca de ideas e inspiración. Especializada en marketing y comunicación, desde hace un tiempo me encontrarás en el Dpto. de Comunicación de Secretos de India.

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