Hablemos del poder de las piedras

La vida está llena de infinidad de polaridades. El día y la noche, frío y calor, positivo y negativo… Escojas el ejemplo que escojas, todo tiene dos polos contrapuestos que, al mismo tiempo, coexisten en igual intensidad. Tal vez te estés preguntando: ¿y qué tiene que ver esto con el poder de las piedras?

El mundo de las piedras naturales y los cristales atrae a partidarios y detractores a partes iguales. Preparando el contenido de este post me encontré con un sinnúmero de opiniones y voces cuya disparidad de pareceres se puede sintetizar entre aquellos que les atribuyen ciertas propiedades beneficiosas y aquellos que ponen en cuestión sus cualidades. Parece una obviedad pero tratándose de algo tan abstracto como la energía resulta complejo posicionarse en un bando o en otro.

Debates y reflexiones aparte, cada piedra o cristal está relacionado con un conjunto de atributos que se ha mantenido en nuestro sistema de creencias desde antaño como populares talismanes que nos acompañan hasta día de hoy.

En mi caso, soy de las que cuando ve una joya o una pieza de bisutería con una piedra engarzada, en seguida capta toda mi atención. Me maravilla la belleza de su color y la fuerza casi mística que desprenden. Reconozco que me costaría decantarme por una de ellas… ¡son tan bonitas!

Me siento atraída por la misteriosa ónix por su color negro intenso y su halo austero pero también por el inconfundible tono azul verdoso de la piedra turquesa y por la estimulante gama de púrpuras y violetas de la amatista. Mientras que a la primera de ellas se le atribuye un poder protector (absorbe y transforma la energía negativa), la turquesa se relaciona con la prosperidad y la suerte. ¿Y qué hay de la amatista? Agudiza el poder espiritual y también neutraliza la energía negativa.

La piedra lapislázuli cuenta con un azul por el que siento una absoluta atracción. Destaca por ser un azul saturado con un veteado que le aporta singularidad y encanto (aún más si cabe) y que compite, en mi opinión, con el atractivo de la turquesa. Entre sus cualidades más destacadas, se utiliza para desbloquear los chakras y para estimular el poder espiritual. En esta misma línea y con un sentido de protección y confianza, se sitúa también la labradorita. La reconocerás por su tono entre anacarado e iridiscente.

No puedo acabar estas líneas sin incluir al jaspe y al ojo de tigre. Tanto en su variante verde o roja, el jaspe es conocido por su propiedad energizante. Se emplea para combatir el desánimo y, por tanto, para estimular la autoestima. El ojo de tigre posee un característico color marrón con un toque dorado. Una especie de amarillo pardo que en la India se utiliza como amuleto contra el mal de ojo.

Llegados a este punto, ¿no te parecen las piedras una maravilla de la naturaleza? ¿Te identificas con alguna de ellas?

Imágenes: Pinterest, Beth Kirby, The Opaque, Lucid Lotus, The Opaque, Stephanie GerberThe OpaqueStephanie Gerber y Little Crow Gems.

Sobre el autor

Periodista y amante de la decoración, el interiorismo y los viajes, siempre en busca de ideas e inspiración. Especializada en marketing y comunicación, desde hace un tiempo me encontrarás en el Dpto. de Comunicación de Secretos de India.

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