Plácido enclave para desconectar

A todos nos pasa (sí, también a ti). Después de un tiempo enfrascados en nuestra rutina diaria, la idea de desconectar y de que lleguen las esperadísimas vacaciones cobra más fuerza que nunca. Es lo que tiene el verano y los días de sol. Anota si no todas las veces en las que te descubres pensando en ese destino que ocupa los primeros puestos de tu wishlist.

Por si no tuvieras suficientes opciones en las que rendir culto al relax, esta casa de verano de aires bucólicos y a un paso de la playa te hará soñar… y desconectar. El lugar elegido no podría ser más idílico y adecuado para disfrutar de los días largos de verano: la isla de Formentera.

Se llama Casa Manuel, en alusión a su propietario y por su aspecto (el de la vivienda) entra en la definición del tipo de fincas rústicas que caracterizan a la isla. Y es que la simplicidad de sus líneas y la sencillez de su construcción son sus principales señas identitarias. Por dentro, los tonos neutros y materiales naturales de tejidos y muebles llenan el ambiente de un estilo relajado y provenzal.

Aunque sus interiores invitan a desconectar y resetear en pleno campo, sus porches, que rodean a toda la casa, son el verdadero corazón de este refugio soñado, coronado por la imponente belleza de las buganvillas. Leer, satisfacer el paladar o, simplemente, rendirse al placer de no hacer nada en alguna de sus tumbonas se presentan como sugerencias (imprescindibles) a las que entregarse en cuerpo y alma. ¿Quién se apunta?

Imágenes: Casa Manuel.

Sobre el autor

Periodista y amante de la decoración, el interiorismo y los viajes, siempre en busca de ideas e inspiración. Especializada en marketing y comunicación, desde hace un tiempo me encontrarás en el Dpto. de Comunicación de Secretos de India.

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