Territorio natural y bohemio

¿Sabes esa sensación de hormigueo en el estómago cuando estás ante un lugar que bien podría ilustrar la definición de especial y mágico? Es lo que sentí y sigo sintiendo cada vez que vuelvo a visitar el refugio de verano de la modelo Eugenia Silva. Una casa situada en el punto más alto de la isla de Formentera donde todo es natural y bohemio.   

Recuerdo lo mucho que me impresionaron sus exteriores, rodeados de lavanda y plantas chumberas, y con ese color arena que te hace suponer que aquí todo es relajado y sencillo. Como el porche en el que el cañizo y el sol juegan tamizando la luz y creando nuevos estampados que aportan todavía más encanto al espacio.

Dentro, las notas de color toman el relevo para dar vida a una decoración natural y bohemia en la que todo fluye. Fibras vegetales, maderas, objetos artesanales y textiles de estampados étnicos acampan de forma espontánea entre las distintas estancias que componen la casa.

Reparar en cada pieza supone darse una inspiradora vuelta al mundo. Desde sillas africanas, pasando por alfombras egipcias y argentinas y hasta un armario indio. Y todo ello sin perder el carácter local y poco pretencioso de una casa de campo.

Una casa de campo, sí, pero con el valor añadido de una decoración que desprende personalidad y calidez. Esa atmósfera propia de los espacios con alma, honestos y a la vez imperfectos, en los que reina lo natural y bohemio.

Imágenes: Gonzalo Machado vía AD España.

Sobre el autor

Periodista y amante de la decoración, el interiorismo y los viajes, siempre en busca de ideas e inspiración. Especializada en marketing y comunicación, desde hace un tiempo me encontrarás en el Dpto. de Comunicación de Secretos de India.

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