Hogar, dulce hogar

Quién no ha murmurado alguna vez “hogar, dulce hogar” al entrar en casa… Una expresión que resulta todavía más placentera cuando conseguimos que nuestro espacio (por más o menos metros que tenga) sea íntimo y personal.

Como este apartamento en la Ciudad Condal cuya decoración orgánica, relajada y de aires bohemios ha llamado nuestra atención por la fidelidad con la que recrea el estilo de su propietaria, la diseñadora Paloma Lanna. Y por lo bonita e inspiradora que es, claro.

La base, para ser justos, ya prometía: techos altos, molduras, suelos de mosaico hidráulico y esa personalidad única que conservan los pisos modernistas. A partir de aquí, muebles y objetos personales de Paloma van adornando las estancias y pequeños rincones sin más pretensión que juntar piezas con un significado especial: recuerdos, objetos heredados y regalados… Donde quiera que mires encontrarás muestras de la sensibilidad artística y el dominio del color que caracteriza a Paloma.

Aunque la galería que veíamos al principio es de color gris, el resto de la vivienda cuenta con paredes y techos blancos. No es que echemos en falta una mayor riqueza de tonos, al contrario, hay un equilibrio casi palpable que resulta acogedor y te deja con una agradable sensación de paz y tranquilidad.

Viendo con detalle la armonía especial que comparten las diferentes estancias se puede deducir que aquí la calma y el tiempo han sido dos factores importantes para sentir el espacio y lograr un resultado natural y sin aditivos. Los mismos que nos llevan a susurrar (con un leve suspiro) cada vez que volvemos a mirar las imágenes aquello de “hogar, dulce hogar”.

Imágenes: César Segarra vía AD.

Sobre el autor

Periodista y amante de la decoración, el interiorismo y los viajes, siempre en busca de ideas e inspiración. Especializada en marketing y comunicación, desde hace un tiempo me encontrarás en el Dpto. de Comunicación de Secretos de India.

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